CIDH presenta primer informe país sobre derechos humanos en Cuba

CIDH presenta primer informe país sobre derechos humanos en Cuba

Resultado de décadas de monitoreo de la situación de derechos humanos en la Isla a través de los diferentes mecanismos de protección de la Comisión

CIDH derechos humanos Cuba
Foto archivo

LA HABANA, Cuba.- Luego de treinta y siete años de seguimiento, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó este jueves el primer informe país sobre la situación de derechos humanos en Cuba.

Según el documento, aunque en la actualidad el Gobierno de Cuba no participa de la Organización de Estados Americanos (OEA) y no ha firmado la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la CIDH  ha dado seguimiento constante a la situación de los derechos humanos en la Isla, en virtud del mandato que le otorga la Carta de la OEA (art. 106) y la Declaración Americana sobre Derechos y Deberes del Hombre.

El reporte comprende el período 2017-2019 y resume varios aspectos de la realidad cubana: el embargo económico de Estados Unidos de América, la Constitución de 2019, la democracia representativa y los derechos políticos, la situación de personas defensoras de derechos humanos, la libertad de expresión y los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales.

Pese a que el régimen cubano no permitió la visita al país de los especialistas de la CIDH, estos basaron sus análisis y resultados en investigaciones y reportajes periodísticos de diversos medios de prensa, tanto oficialistas como independientes, así como de organizaciones internacionales y de la sociedad civil. Asimismo, se realizaron cincuenta y cinco entrevistas a activistas, defensores de derechos humanos, opositores, periodistas independientes y víctimas de violaciones de derechos humanos, además de miembros de la diáspora cubana que mantienen contacto directo y lazos con la población del país.

Estos testimonios y estudios develaron que, pese a que la nueva Constitución cubana ‒aprobada en 2019‒ incluye garantías procesales como el habeas corpus, la presunción de inocencia y el derecho de acceso a la justicia, estas no son efectivas. De ello es evidencia las constantes denuncias por detenciones arbitrarias contra disidentes, activistas y opositores.

Asimismo, la Comisión manifiesta su preocupación por la imparcialidad en la administración de justicia, en especial en casos de disidentes, así como las dificultades para contar con abogados independientes.

“La CIDH observa que en Cuba continúan ausentes los elementos esenciales de una democracia representativa, y que la determinación de iure de partido único del Partido Comunista Cubano afecta los derechos políticos de los ciudadanos. En todo caso, la Comisión toma nota que de facto en Cuba existen múltiples movimientos y organizaciones políticas que sufrirían restricciones a sus derechos a elegir, a ser elegidos, a la reunión, para impedir su participación en política. Preocupa también a la CIDH que las acciones para restringir los derechos de los activistas políticos, se extenderían a sus familiares, incluidos niños y niñas”.

Para la exposición del informe, la CIDH organizó una webinar con especialistas nacionales e internacionales, así como con periodistas independientes y activistas de la Isla.

En el panel sobre la situación del derecho a la libertad de expresión en Cuba, el Relator Espacial para la Libertad de Expresión, Edison Lanza, expresó particular preocupación por el aumento de la represión contra periodistas independientes, fundamentalmente a raíz de la crisis por la COVID-19.

Más de una treintena de ciudadanos cubanos, activistas, periodistas independientes y disidentes en general, han sido amenazados y sancionados con multas y confiscaciones de equipos de trabajo en virtud del Decreto-Ley 370, catalogado como Ley Azote a la libertad de expresión en Cuba.

Según el documento, “Cuba sigue siendo el único país del Hemisferio en el cual no existe ningún tipo de garantías para el ejercicio del derecho a la libertad de expresión. Permanece un modelo de monopolio estatal sobre los medios de comunicación y se mantiene la prohibición de fundar medios privados, todo lo cual es incompatible con los estándares internacionales sobre libertad de expresión. Habría persecución selectiva y deliberada en contra de medios y periodistas independientes continúa, y por períodos incluso recrudece (…) En general, en materia de libertad de expresión, se observa una grave discriminación por motivos políticos en el ejercicio de los derechos humanos a todo aquel que piense o quiera expresarse distinto al régimen socialista”.

Por su parte, Christopher Hernández-Roy, asesor del Secretario General de la OEA, expuso el compromiso de la organización para garantizar el respeto a los derechos humanos en la mayor de las Antillas. Con ese fin, en los últimos meses han desarrollado varias iniciativas que visibilizan las violaciones y arbitrariedades que se cometen en el país.

Del mismo modo, la CIDH dio cuenta de la situación de especial riesgo que enfrentan los defensores de derechos humanos, quienes son víctimas de constantes restricciones de viajes internacionales, detenciones arbitrarias de corta duración, procesos de criminalización y persecución judicial. Resalta los casos de acusaciones por delitos como “desacato, peligrosidad y peligrosidad social pre delictiva, impago de multas, desorden público y resistencia o rebelión, con el fin de desincentivar la labor defensa y promoción de los derechos humanos”.

Respecto a los derechos culturales, destacan las restricciones impuestas por el Decreto-Ley 349, del año 2018, “así como el gran poder concedido para que autoridades públicas promuevan una censura previa de expresiones culturales”.

El activista Michel Matos comentó las experiencias del Movimiento San Isidro, un grupo que surgió en 2018 como forma de enfrentamiento al Decreto 349 y con la finalidad también de abogar por el respeto a las libertades artísticas y culturales en Cuba.

Como parte del mismo panel, Érica Guevara, Directora para las Américas de Amnistía Internacional (AI), comentó sobre los casos de cubanos que se han visto obligados al exilio forzado a causa de la represión y el acoso laboral y/o social y declaró que AI sigue muy preocupada por el contexto general de los derechos humanos en Cuba.

“En particular, hacemos un llamado a la comunidad internacional para que ponga presión al gobierno cubano, a la administración de Díaz-Canel, para la liberación de las personas presas de conciencia. Amnistía Internacional ha reconocido a seis personas como presos de conciencia, no porque sean las únicas sino porque son las únicas a las que hemos tenido acceso a cierta información, pero sabemos que existen muchas personas en condiciones similares”.

La CIDH refirió además en el reporte su disposición para brindar el apoyo técnico necesario al Estado cubano para promover el goce efectivo de los derechos humanos en la nación.

Desde 1960, la CIDH ha publicado siete informes de país: cinco sobre la situación de derechos humanos en Cuba y dos sobre presos políticos y sus familias. Desde 1985, ininterrumpidamente, los Informes Anuales de la CIDH han incluido a Cuba. Por lo que este primer informe país es el resultado de décadas de monitoreo de la situación de derechos humanos en Cuba a través de los diferentes mecanismos de protección de la Comisión.

La CIDH ha tramitado además medidas cautelares y peticiones individuales presentadas por cubanos, y ha emitido comunicados de prensa sobre la situación de derechos humanos en la isla.

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Acerca del Autor

Camila Acosta

Camila Acosta

Graduada en Periodismo en la Universidad de La Habana, 2016. Investigadora, Documentalista y Especialista en Comunicación del Club de Escritores y Artistas de Cuba (CEAC). Reside en La Habana, Cuba

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